sábado, 7 de agosto de 2010

¡QUE MAL ESTAMOS EN LA UCV SEÑOR ACUÑA!

REFLEXION EN VOZ ALTA
Llevo trabajando dos semestres académicos en la UCV. y durante todo este tiempo siempre me he esforzado y he tratado de dar lo mejor de mí en cada clase. Estoy segura que, al igual que yo, mis compañeros de Cátedra Vallejo también lo han hecho, pues compartimos el deseo de contribuir a la formación académica, ética y espiritual de los estudiantes y queriendo enseñar con el ejemplo, siempre hemos sido responsables en nuestro trabajo, prueba de ello es que después de ser constantemente evaluados, siempre hemos sido ratificados.
Precisamente por eso, es que ahora nos sorprende ver, cómo de buenas a primeras, la UCV considera que todo el equipo debe quedar fuera. No se trata de uno, dos o tres docentes negligentes, a quienes la universidad ya no quiere renovar contrato; no señores, se trata de todos los docentes de Cátedra Vallejo, elegidos mediante un riguroso proceso de selección: evaluación de expediente, clase modelo, preguntas del jurado, evaluación psicológica y entrevista con el Director Académico, acompañado de la Directora de Asuntos Estudiantiles.
Sí, todos los docentes, que insisto, después de ser evaluados y ratificados ciclos tras ciclos (hay quienes llevan más de dos años) de pronto nos hemos convertido en una especie de seres indeseables a quienes ni siquiera se les da una explicación formal para prescindir de sus servicios; simplemente: “Ud. no ha sido ratificado”. Claro, y es que la acusación que nos hace el Sr. Pacheco de apología al terrorismo es tan absurda que no puede ser usada formalmente como argumento de despido, no hay ninguna prueba sólida que la respalde y salta a la vista que es un invento para deshacerse de nosotros y colocar gente, no sé, a lo mejor de su partido.
César Acuña Peralta
¡Qué mal estamos en la UCV, Sr. Acuña! y mire, que se lo dice una egresada de sus aulas de Maestría que en algún momento llegó a creer en Ud. cuando aseguraba que estimaba a los docentes, ¡Qué pena, Sr. Acuña! Pues precisamente compruebo que es en su universidad donde se nos maltrata. No sé si Ud. está enterado o no, de la forma en que se ha procedido, pero el sólo hecho de permitir que se deje sin trabajo a muchos docentes sin razón alguna, no es coherente con la preocupación que dice tener por el magisterio. No crea que digo esto simplemente porque me siento despedida, lo digo, porque en honor a la verdad, los peruanos debemos aprender a reclamar de nuestras autoridades el cumplimiento de su palabra. Esto es democracia Sr. Acuña. La más genuina y auténtica democracia, la que debemos enseñar a practicar a nuestros alumnos si queremos el gran cambio que usted pregona.
Todos los estudiantes de Cátedra Vallejo saben que siempre les hemos enseñado a poner en práctica el pensamiento crítico y a valorar la vida y obra de César Vallejo. Jamás un seguidor de Vallejo podría ser terrorista o hacer apología al terrorismo porque César Vallejo siempre amó la vida y pregonó la solidaridad entre los hombres. Todo aquel que conoce a fondo la obra de Vallejo sabe de este inmenso amor por sus semejantes; precisamente por ello, es que jamás interpretaría sus ideas como ideas terroristas, ni permitiría que alguien así las señale.
La acusación del Sr. Pacheco nos resulta increíble. Sobre todo, viniendo del Director General de la universidad que precisamente lleva el nombre de este gran poeta, pero más increíble me parece a mí, Sr. Acuña, que Ud. la haya aceptado. No encuentro explicación razonable para ello, o más bien, rectifico: sí la encuentro, pero me cuesta aceptarla. No diré nada más y aquí termino, haciendo un llamado a su conciencia. ¡Qué Dios lo ilumine, Sr. Acuña! ¡Ojalá que no sea partícipe de tamaña injusticia! Los docentes merecemos un trato más digno.
Araceli Jara Vásquez
Docente despedida de Cátedra Vallejo
UCV Lima Norte
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1 comentario:

kevin dijo...

Me parece bien su comentario estaremos haciendo las investigaciones del caso auqnue sea tarde