sábado, 28 de enero de 2012

DESTACADOS PIURANOS RECIBIRÁN HOY SABADO 28 GRADO DE DOCTOR HONORIS CAUSA


Lima, 28 de  enero de 2012
Señores
ABC ESPACIAL
PIURA

De nuestra mayor consideración:

Tenemos el alto honor de dirigirnos a Ud. a nombre del CONSEJO IBEROAMERICANO EN HONOR A LA CALIDAD EDUCATIVA, para expresarle el más  cordial saludo y nuestro reconocimiento por la importante gestión que realiza.

La  Honorable Academia Mundial de Educación es una Organización no Gubernamental sin  fines de Lucro que busca promover el cambio de los actuales  sistemas educativos hacia un nuevo modelo Iberoamericano Integral y Humanista, que forme hombres y mujeres con auténticos valores éticos y morales y, cuyo fin primordial es el lograr la Excelencia  y Calidad Educativa Internacional, de igual manera agrupa a los más destacados Profesionales de la Educación en Iberoamérica.

Nuestra  Organización, es por eso que reconocerá con Doctor Honoris Causa el valioso aporte a la educación del Perú de Javier Atkins Lerggios (Presidente Región Piura), Ruby Rodríguez de Aguilar (Alcaldesa de Piura), Rosa de Acuña (Rectora UCV), José Raúl Rodríguez (Rector UNP) y de los profesores Raúl F. Moscol León y Jorge Arteaga Salazar. La ceremonia se realizará el día 28 de enero de 2012, a las  7.30 pm  en el Salón de Actos del Concejo Provincial de Piura.

Estamos convencidos que,  sólo con la participación de todos y cada uno de los que promovemos o estamos vinculados con la educación, lograremos el cambio de los actuales y caducos sistemas Educativos Iberoamericanos que nos permitan alcanzar una legitima libertad e igualdad social, política, económica y cultural, que a su vez,  nos  conduzca hacia un genuino desarrollo sostenido.

Agradeciendo por anticipado la atención que se sirva brindar a la presente,  nos suscribimos de Ud. no sin antes testimoniarle nuestros sentimientos de especial consideración y deferente estima.

Para  mayor  información y coordinaciones  comunicarse  con  la Sra. Rosa Gutiérrez al  correo canciller@honorableacademia.org,  o  a los  teléfonos  264 8444.

Atentamente,

 Dr. Santiago Durarte
Presidente del Consejo Iberoamericano en
             Honor a la Calidad Educativa

viernes, 27 de enero de 2012

LA DEMOCRACIA NO ES UNA “BOBA”

>  Por: Alfredo Gildemeister Ruiz Huidobro
Para los que hemos vivido y sufrido de cerca el flagelo terrorista, no nos sorprende la nueva “estrategia” de esa lacra denominada Sendero Luminoso (SL), puesto que de nueva no tiene nada. Ya desde los años 80, una de las estrategias de SL era la utilizada por la mayoría de grupos terroristas a nivel mundial: vender la idea de que se trataba de un grupo guerrillero –no terrorista- que luchaba por unos ideales. El objetivo era que le fueran aplicables la normativa que el Derecho internacional público establece para los conflictos armados (grupos beligerantes, etc.). Por más que lo intentaron, con el apoyo de algunos caviares y otros tontos útiles que nunca faltan, no se cayó en su juego. Hoy la estrategia es disfrazar a SL con un “ropaje democrático” que le permita “pasar piola” como partido político, con todos los derechos y obligaciones que un partido político conlleva.
Pero como no hay nada nuevo bajo el sol, dicha estrategia ya era conocida. Cuando vivía en España, en la ciudad de Pamplona, muy cerquita al país vasco, el grupo terrorista ETA crea el partido Erribatazuna, brazo “legal” y “democrático” de ésta, con sendos representantes en las cortes. Obviamente que cada intervención en las cámaras de estos señores era para la sutil defensa de ETA y su forma de accionar (asesinatos)
cuyos militantes, luego de cada atentado terrorista, cruzaban graciosamente la frontera hacia Francia, escondiéndose en el país vasco francés sin que la policía española pudiera hacer nada. Así, ETA por un lado operaba “democráticamente” a través de sus representantes y de su “partido” defendiendo sus “ideales”, y, por otro lado, continuaba con su política de terror asesinando a mansalva.
Esto ante la mirada atónita de los demócratas españoles que no atinaban a hacer algo. Su democracia era una boba. Años después, si mal no recuerdo, en un arranque de inteligencia y decisión firme, el partido Erribatazuna y sus representantes fueron
desaforados de las cortes españolas por obvias razones. Hoy en el Perú, SL pretende la misma estrategia: formar su “partido” a fin de aprovechar los atributos que la democracia permite a los partidos políticos, utilizando los medios democráticos y el Congreso de la República para poner sus representantes y continuar con su política asesina y totalitaria. El Dr. Cesar San Martín, Presidente del Poder Judicial, habló recientemente de la “democracia boba”.
Efectivamente, SL pretende tratar de “boba” a nuestra democracia y no debemos caer en su juego. El JNE ya demostró su pusilaminidad, por no decir cobardía, al tirar la pelota al Registro de Organizaciones Políticas (ROP) a fin de que vuelva a pronunciarse sobre la inscripción del Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales (MOVADEF), luego que esta agrupación ha manifestado claramente en su
ideario que son seguidores del “pensamiento marxista – leninista– maoísta, Pensamiento Gonzalo”. Todo el país rechaza a este movimiento. Las acciones de los 80 no fueron, como dijo Crespo, “un hecho político que tuvo consecuencias económicas y sociales”. Fue terrorismo puro. De allí que esperemos que nuestras autoridades no inscriban ese brazo de SL. Entiéndanlo señores, nuestra democracia no es boba.

jueves, 26 de enero de 2012

PERIODISTAS PIURANOS RECORDARAN HOY A LOS MARTIRES DE UCHURACCAY

Hoy, recordando el vigésimo aniversario de su inmolación, el Colegio de Periodistas de Piura evocará el sacrificio de los Mártires de Uchuraccay en las alturas de Ayacucho. La ceremonia comprende una misa de honras, revelación de una placa con los nombres de los periodistas que fueron ultimados el 26 de enero de 1983 y una velada académica en la Municipalidad de Piura.
El santo oficio se realizará en la Iglesia Catedral, a las nueve de la mañana y además de los Mártires de Uchuraccay (Willy Reto Torres, Eduardo de la Piniella Palao, Jorge Luis Mendivil Trelles, Jorge Sedano Falcón, Pedro Sánchez Gaviria, Félix Gavilán Huamán, Amador García Yanque y Octavio Infante García), se rogará por el eterno descanso de los periodistas piuranos: José Estrada Morales, Fernando Moscol Rosas, Carmen Arguelles de Manrique, Carmen Zapata de Sánchez, Arturo Chunga Castro, Luis Chong Vilela y Luis Chapilliquén Albán.
Dos horas después, a las once, en la Plazuela Mártires de Uchuruccay, Raúl F. Moscol León, decano del Colegio de Periodistas de Piura, colocará una ofrenda floral y seguidamente el doctor José Raúl Rodríguez, Rector de la UNP y la Lic. Massiel Farfán Rosales, develarán la placa de mármol que contiene los nombres de los ocho hombres de prensa que encontraron la muerte por ir en busca de la verdad. El discurso de honor lo dirigirá la Lic. Gladys Vallebuona de Perea
En el auditorio Almirante Miguel Grau de la Municipalidad de Piura, el Lic. Mauro Vegas recordará los hechos que llevaron a la muerte a los Mártires de Uchuruccay y el doctor Manuel Rosas Córdova pronunciará en memoria de los periodistas piuranos fallecidos  Carmen Arguelles de Manrique, José Hipólito Estrada Morales, Fernando E. Moscol Rosas y Carmen Zapata de Sánchez
Finalmente, el decano de la Orden, periodista Raúl F. Moscol León incorporará al Colegio de Periodistas del Perú-Consejo Regional de Piura a los licenciados Louis García Gutiérrez, Massiel Farfán Rosales, Nioma Manrique Puelles  y  Eliana Lázaro Cruz.

MISA, DEVELACION DE PLACA Y HOMENAJE PÓSTUMO HABRÁ HOY A LOS MÁRTIRES DE UCHURUCCAY

CONSEJO REGIONAL PIURA
Fundado el 03 de agosto de 1982
                                                                               
1982 -30 AÑOS DEFENDIENDO LA LIBERTAD Y LA VERDAD- 2012
El Decano del Consejo Regional de Piura del Colegio de Periodistas del Perú, tiene el agrado de  invitar a usted al homenaje que se rendirá a los Mártires de Uchuraccay y a los colegas que hicieron del periodismo “la más noble de las profesiones”, el jueves 26 de enero, de acuerdo con  el siguiente programa:

9.00 a.m. IGLESIA CATEDRAL.
Misa en honor de:
1. Los Mártires de Uchuraccay: Willy Reto Torres, Eduardo de la Piniella Palao, Jorge Luis Mendivil Trelles, Jorge Sedano Falcón, Pedro Sánchez Gaviria, Félix Gavilán Huamán, Amador García Yanque y Octavio Infante García.
2. Los periodistas fallecidos José Estrada Morales, Fernando Moscol Rosas, Carmen Arguelles de Manrique, Carmen Zapata de Sánchez, Arturo Chunga Castro, Luis Chong Vilela y Luis Chapilliquén Albán.
3. Félix Montúfar, padre del c. Teddy Montúfar Abad; Flor de María Flores de Almeyda, esposa del c. Raúl Almeyda Saldarriaga; Haydee Chumpitazi de Barrantes, madre de la c. María Eugenia Barrantes y Fernando Moscol Campos, hermano del c. Raúl F. Moscol León.

11.00 a.m. PLAZUELA MARTIRES DE UCHURACCAY
·   Colocación de ofrenda floral en el monumento que perenniza la memoria de los periodistas fallecidos en Uchuruccay, Ayacucho.
·   Develación de placa recordatoria con los nombres de los periodistas que se inmolaron por buscar la verdad el 26 de enero de 1983.
Acto a cargo del periodista honorario Ing. José Raúl Rodríguez y la Lic. Massiel Farfán Rosales.
·   Palabras de la Lic. Gladys Vallebuona de Perea.

7.30 p. m. MUNICIPALIDAD DE PIURA.
·   Homenaje póstumo a los Mártires de Uchuracccay.
             Discurso de Orden: Lic. Mauro Vegas.
·   In Memoriam a los colegas fallecidos Carmen Arguelles de Manrique, José Hipólito Estrada Morales, Fernando E. Moscol Rosas y Carmen Zapata de Sánchez.
            Recordatorio del Dr.Manuel Rosas Córdova.
·   Incorporación al Colegio de Periodistas del Perú-Consejo Regional Piura de los licenciados Louis García Gutiérrez, Massiel Farfán Rosales, Nioma Manrique Puelles  y  Eliana Lázaro Cruz
El periodista Raúl F. Moscol León, agradece su gentil asistencia a estos actos.
Piura, enero 2012

LA GENIALIDAD DE (HUGO) CHÁVEZ

56 Comentarios
El presidente Chávez presentó ante el Parlamento de Venezuela su informe sobre la actividad realizada en 2011 y el programa a ejecutar en el año actual. Después de cumplir rigurosamente las formalidades que demanda esa importante actividad, habló en la Asamblea a las autoridades oficiales del Estado, a los parlamentarios de todos los partidos, y a los simpatizantes y adversarios que el país reúne en su acto más solemne.
El líder bolivariano fue amable y respetuoso con todos los presentes como es habitual en él. Si alguno le solicitaba el uso de la palabra para alguna aclaración, le concedía de inmediato esa posibilidad. Cuando una parlamentaria, que lo había saludado amablemente igual que otros adversarios, solicitó hablar, interrumpió su informe y le cedió la palabra, en un gesto de gran altura política. Llamó mi atención la dureza extrema con que el Presidente fue increpado con frases que pusieron a prueba su caballerosidad y sangre fría. Aquello constituía una incuestionable ofensa, aunque no fuese la intención de la parlamentaria. Sólo él fue capaz de responder con serenidad al insultante calificativo de “ladrón” que ella utilizó para juzgar la conducta del Presidente por las leyes y medidas adoptadas.
Después de cerciorarse sobre el término exacto empleado, respondió a la solicitud individual de un debate con una frase elegante y sosegada “Águila no caza moscas”, y sin añadir una palabra, prosiguió serenamente su exposición.
Fue una prueba insuperable de mente ágil y autocontrol. Otra mujer, de incuestionable estirpe humilde, con emotivas y profundas palabras expresó el asombro por lo que había visto e hizo estallar el aplauso de la inmensa mayoría allí presente, que por el estampido de los mismos, parecía proceder de todos los amigos y muchos de los adversarios del Presidente.
Más de nueve horas invirtió Chávez en su discurso de rendición de cuentas sin que disminuyera el interés suscitado por sus palabras y, tal vez debido al incidente, fue escuchado por incalculable número de personas. Para mí, que muchas veces abordé arduos problemas en extensos discursos haciendo siempre el máximo esfuerzo para que las ideas que deseaba trasmitir se comprendieran, no alcanzo a explicarme cómo aquel soldado de modesto origen era capaz de mantener con su mente ágil y su inigualable talento tal despliegue oratorio sin perder su voz ni disminuir su fuerza.
La política para mí es el combate amplio y resuelto de las ideas. La publicidad es tarea de los publicistas, que tal vez conocen las técnicas para hacer que los oyentes, espectadores y lectores hagan lo que se les dice. Si tal ciencia, arte o como le llamen, se empleara para el bien de los seres humanos, merecerían algún respeto; el mismo que merecen quienes enseñan a las personas el hábito de pensar.
En el escenario de Venezuela se libra hoy un gran combate. Los enemigos internos y externos de la revolución prefieren el caos, como afirma Chávez, antes que el desarrollo justo, ordenado y pacífico del país. Acostumbrado a analizar los hechos ocurridos durante más de medio siglo, y de observar cada vez con mayores elementos de juicio la azarosa historia de nuestro tiempo y el comportamiento humano, uno aprende casi a predecir el desarrollo futuro de los acontecimientos.
Promover una Revolución profunda no era tarea fácil en Venezuela, un país de gloriosa historia, pero inmensamente rico en recursos de vital necesidad para las potencias imperialistas que han trazado y aún trazan pautas en el mundo.
Líderes políticos al estilo de Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez, carecían de cualidades personales mínimas para realizar esa tarea. El primero era además, excesivamente vanidoso e hipócrita. Oportunidades tuvo de sobra para conocer la realidad venezolana. En su juventud había sido miembro del Buró Político del Partido Comunista de Costa Rica. Conocía muy bien la historia de América Latina y el papel del imperialismo, los índices de pobreza y el saqueo despiadado de los recursos naturales del continente. No podía ignorar que en un país inmensamente rico como Venezuela, la mayoría del pueblo vivía en extrema pobreza. Los materiales fílmicos están en los archivos y constituyen pruebas irrebatibles de aquellas realidades.
Como tantas veces ha explicado Chávez, Venezuela durante más de medio siglo fue el mayor exportador de petróleo en el mundo; buques de guerra europeos y yankis a principios del siglo XX intervinieron para apoyar un gobierno ilegal y tiránico que entregó el país a los monopolios extranjeros. Es bien conocido que incalculables fondos salieron para engrosar el patrimonio de los monopolios y de la propia oligarquía venezolana.
A mí me basta recordar que cuando visité por primera vez a Venezuela, después del triunfo de la Revolución, para agradecer su simpatía y apoyo a nuestra lucha, el  petróleo valía apenas dos dólares el barril.
Cuando viajé después para asistir a la toma de posesión de Chávez, el día que juró sobre la “moribunda Constitución” que sostenía Calderas, el petróleo valía 7 dólares el barril, a pesar de los 40 años transcurridos desde la primera visita y casi 30 desde que el “benemérito” Richard Nixon había declarado que el canje metálico del dólar dejaba de existir y Estados Unidos comenzó a comprar el mundo con papeles. Durante un siglo la nación fue suministradora de combustible barato a la economía del imperio y exportadora neta de capital a los países desarrollados y ricos.
¿Por qué predominaron durante más de un siglo estas repugnantes realidades?
Los oficiales de las Fuerzas Armadas de América Latina tenían sus escuelas privilegiadas en Estados Unidos, donde los campeones olímpicos de las democracias los educaban en cursos especiales destinados a preservar el orden imperialista y burgués. Los golpes de Estado serían bienvenidos siempre que estuvieran destinados a “defender las democracias”, preservar y garantizar tan repugnante orden, en alianza con las oligarquías; si los electores sabían o no leer y escribir, si tenían o no viviendas, empleo, servicios médicos y educación, eso carecía de importancia siempre que el sagrado derecho a la propiedad fuese sostenido. Chávez explica esas realidades magistralmente. Nadie conoce como él lo que ocurría en nuestros países.
Lo que era todavía peor, el carácter sofisticado de las armas, la complejidad en la explotación y el uso del armamento moderno que requiere años de aprendizaje, y la formación de especialistas altamente calificados, el precio casi inaccesible de las mismas para las economías débiles del continente, creaba un mecanismo superior de subordinación y dependencia. El Gobierno de Estados Unidos a través de mecanismos que ni siquiera consultan a los gobiernos, traza pautas y determina políticas para los militares. Las técnicas más sofisticadas de torturas se trasmitían a los llamados cuerpos de seguridad para interrogar a los que se rebelaban contra el inmundo y repugnante sistema de hambre y explotación.
A pesar de eso, no pocos oficiales honestos, hastiados por tantas desvergüenzas, intentaron valientemente erradicar aquella bochornosa traición a la historia de nuestras luchas por la independencia.
En Argentina, Juan Domingo Perón, oficial del Ejército, fue capaz de diseñar una política independiente y de raíz obrera en su país. Un sangriento golpe militar lo derrocó, lo expulsó de su país, y lo mantuvo exiliado desde 1955 hasta 1973. Años más tarde, bajo la égida de los yankis, asaltaron de nuevo el poder, asesinaron, torturaron y desaparecieron a decenas de miles de argentinos, y no fueron siquiera capaces de defender el país en la guerra colonial contra Argentina que Inglaterra llevó a cabo con el apoyo cómplice de Estados Unidos y el esbirro Augusto Pinochet, con su cohorte de oficiales fascistas formados en la Escuela de las Américas.
En Santo Domingo, el Coronel Francisco Caamaño Deñó; en Perú, el General Velazco Alvarado; en Panamá, el General Omar Torrijos; y en otros países capitanes y oficiales que sacrificaron sus vidas anónimamente, fueron las antítesis de las conductas traidoras personificadas en Somoza, Trujillo, Stroessner y las sanguinarias tiranías de Uruguay, El Salvador y otros países de Centro y Sur América. Los militares revolucionarios no expresaban puntos de vista teóricamente elaborados en detalles, y nadie tenía derecho a exigírselos, porque no eran académicos educados en política, sino hombres con sentido del honor que amaban su país.
Sin embargo, hay que ver hasta donde son capaces de llegar por los senderos de la revolución hombres de tendencia honesta, que repudian la injusticia y el crimen.
Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol teórico y práctico que los militares revolucionarios pueden desempeñar en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial dirección de Simón Bolívar.
Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América. Sobre Bolívar, fuente inagotable de inspiración, Martí escribió: “ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos [...] jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad…”
“… de Bolívar -dijo- se puede hablar con una montaña por tribuna  [...] o con un manojo de pueblos libres en el puño…”
“… lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”
Más de medio siglo después el insigne y laureado poeta Pablo Neruda escribió sobre Bolívar un poema que Chávez repite con frecuencia. En su estrofa final expresa:
“Yo conocí a Bolívar una mañana larga,
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,
Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
‘Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo’.”
Pero el líder bolivariano no se limita a la elaboración teórica. Sus medidas concretas no se hacen esperar. Los países caribeños de habla inglesa, a los que modernos y lujosos buques cruceros yankis le disputaban el derecho a recibir turistas en sus hoteles, restaurantes y centros de recreación, no pocas veces de propiedad extranjera pero que al menos generaban empleo, agradecerán siempre a Venezuela el combustible suministrado por ese país con facilidades especiales de pago, cuando el barril alcanzó precios que a veces superaban los 100 dólares.
El pequeño Estado de Nicaragua, patria de Sandino, “General de Hombres Libres”, donde la Agencia Central de Inteligencia a través de Luis Posada Carriles, después de ser rescatado de una prisión venezolana, organizó el intercambio de armas por drogas que costó miles de vidas y mutilados a ese heroico pueblo, también ha recibido el apoyo solidario de Venezuela. Son ejemplos sin precedentes en la historia de este hemisferio.
El ruinoso Acuerdo de Libre Comercio que los yankis pretenden imponer a la América Latina, como hizo con México, convertiría los países latinoamericanos y caribeños no solo en la región del mundo donde peor está distribuida la riqueza, que ya lo es,  sino también en un gigantesco mercado donde hasta el maíz y otros alimentos que son fuentes históricas de proteína vegetal y animal serían desplazados por los cultivos subsidiados de Estados Unidos, como ya está ocurriendo en territorio mexicano.
Los automóviles de uso y otros bienes desplazan a los de la industria mexicana; tanto las ciudades como los campos pierden su capacidad de empleo, el comercio de drogas y armas crece, jóvenes casi adolescentes con apenas 14 ó 15 años, en número creciente, son convertidos en temibles delincuentes. Jamás se vio que ómnibus u otros vehículos repletos de personas, que incluso pagaron para ser transportados al otro lado de la frontera en busca de empleo, fuesen secuestrados y eliminados masivamente. Las cifras conocidas crecen de año en año. Más de 10 mil personas están perdiendo ya la vida cada año.
No es posible analizar la Revolución Bolivariana sin tomar en cuenta estas realidades.
Las fuerzas armadas, en tales circunstancias sociales, se ven forzadas a interminables y desgastadoras guerras.
Honduras no es un país industrializado, financiero o comercial, ni siquiera gran productor de drogas, sin embargo algunas de sus ciudades rompen el record de muertos por violencia a causa de las drogas. Allí se yergue en cambio el estandarte de una importante base de las fuerzas estratégicas del Comando Sur de Estados Unidos. Lo que allí ocurre y está ocurriendo ya en más de un país latinoamericano es el dantesco cuadro señalado, de los cuales algunos países, han comenzado a salir. Entre ellos, y en primer lugar Venezuela, pero no solo porque posee cuantiosos recursos naturales, sino porque los rescató de la avaricia insaciable de las transnacionales extranjeras y ha desatado considerables fuerzas políticas y sociales capaces de alcanzar grandes logros. La Venezuela de hoy es otra muy distinta a la que conocí hace solo 12 años, y ya entonces me impresionó profundamente, al ver que como ave Fénix resurgía de sus históricas cenizas.
Aludiendo a la misteriosa computadora de Raúl Reyes, en manos de Estados Unidos y la CIA, a partir del ataque organizado y suministrado por ellos en pleno territorio ecuatoriano, que asesinó al sustituto de Marulanda y a varios jóvenes latinoamericanos desarmados, han lanzado la versión de que Chávez apoyaba la “organización narco-terrorista de las FARC”. Los verdaderos terroristas y narcotraficantes en Colombia han sido los paramilitares que le suministraban a los traficantes norteamericanos las drogas, que se venden en el mayor mercado de estupefacientes del mundo: Estados Unidos.
Nunca hablé con Marulanda, pero sí con escritores e intelectuales honrados que llegaron a conocerlo bien. Analicé sus pensamientos e historia. Era sin dudas un hombre valiente y revolucionario, lo cual no vacilo en afirmar. Expliqué que no coincidía con él en su concepción táctica. A mi juicio, dos o tres mil hombres habrían sido más que suficientes para derrotar en el territorio de Colombia a un ejército regular convencional. Su error era concebir un ejército revolucionario armado con casi tantos soldados como el adversario. Eso era sumamente costoso y virtualmente imposible de manejar.
Hoy la tecnología ha cambiado muchos aspectos de la guerra; las formas de lucha también cambian. De hecho el enfrentamiento de las fuerzas convencionales, entre potencias que poseen el arma nuclear, se ha tornado imposible. No hay que poseer los conocimientos de Albert Einstein, Stephen Hawking y miles de otros científicos para comprenderlo. Es un peligro latente y el resultado se conoce o se debiera conocer. Los seres pensantes podrían tardar millones de años en volver a poblar el planeta.
A pesar de todo, sostengo el deber de luchar, que es algo de por sí innato en el hombre, buscar soluciones que le permitan una existencia más razonada y digna.
Desde que conocí a Chávez, ya en la presidencia de Venezuela, desde la etapa final del gobierno de Pastrana, siempre lo vi interesado por la paz en Colombia, y facilitó las reuniones entre el gobierno y los revolucionarios colombianos que tuvieron por sede a Cuba, entiéndase bien, para un acuerdo verdadero de paz y no una rendición.
No recuerdo haber escuchado nunca a Chávez promover en Colombia otra cosa que no fuera la paz, ni tampoco mencionar a Raúl Reyes. Siempre abordábamos otros temas. Él aprecia particularmente a los colombianos; millones de ellos viven en Venezuela y todos se benefician con las medidas sociales adoptadas por la Revolución, y el pueblo de Colombia lo aprecia casi tanto como el de Venezuela.
Deseo expresar mi solidaridad y estima al General Henry Rangel Silva, Jefe del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas, y recién designado Ministro para la Defensa de la República Bolivariana. Tuve el honor de conocerlo cuando en meses ya distantes visitó a Chávez en Cuba. Pude apreciar en él un hombre inteligente y sano, capaz y a la vez modesto. Escuché su discurso sereno, valiente y claro, que inspiraba confianza.
Dirigió la organización del desfile militar más perfecto que he visto de una fuerza militar latinoamericana, que esperamos sirva de aliento y ejemplo a otros ejércitos hermanos.
Los yankis nada tienen que ver con ese desfile y no serían capaces de hacerlo mejor.
Es sumamente injusto criticar a Chávez por los recursos invertidos en las excelentes armas que allí se exhibieron. Estoy seguro de que jamás se utilizarán para agredir a un país hermano. Las armas, los recursos y los conocimientos deberán marchar por los senderos de la unidad para formar en América, como soñó El Libertador, “…la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria”.
Todo nos une más que a Europa o a los propios Estados Unidos, excepto la falta de independencia que nos han impuesto durante 200 años.
Fidel Castro RuzEnero 25 de 20128 y 32 p.m.

miércoles, 25 de enero de 2012

LA FRUTA QUE NO CAYO

117 Comentarios
Cuba se vio forzada a luchar por su existencia frente a una potencia expansionista, ubicada a pocas millas de sus costas, que proclamaba la anexión de nuestra isla, cuyo único destino era caer en su seno como fruta madura. Estábamos condenados a no existir como nación.
En la gloriosa legión de patriotas que durante la segunda mitad del siglo XIX luchó contra el aborrecible coloniaje impuesto por España a lo largo de 300 años, José Martí fue quien con más claridad percibió tan dramático destino. Así lo hizo constar en las últimas líneas que escribió cuando, víspera del rudo combate previsto contra una aguerrida y bien pertrechada columna española, declaró que el objetivo fundamental de sus luchas era: “… impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.”
Sin comprender esta profunda verdad, hoy no se podría ser ni patriota, ni revolucionario.
Los medios de información masiva, el monopolio de muchos recursos técnicos, y los cuantiosos fondos destinados a engañar y embrutecer a las masas, constituyen sin duda obstáculos considerables, pero no invencibles.
Cuba demostró que -a partir de su condición de factoría colonial yanki, unida al analfabetismo y la pobreza generalizada de su pueblo-, era posible enfrentar al país que amenazaba con la absorción definitiva de la nación cubana. Nadie puede siquiera afirmar que existía una burguesía nacional opuesta al imperio, tan cercana a  este se desarrolló que incluso poco después del triunfo envió catorce mil niños sin protección alguna a Estados Unidos, aunque tal acción estuvo asociada a la pérfida mentira de que sería suprimida la Patria Potestad, que la historia registró como operación Peter Pan y fue calificada como la mayor maniobra de manipulación de niños con fines políticos que se recuerde en el hemisferio occidental.
El territorio nacional fue invadido, apenas dos años después del triunfo revolucionario, por fuerzas mercenarias, -integradas por antiguos soldados batistianos e hijos de terratenientes y burgueses- armadas y escoltadas por Estados Unidos con buques de su flota naval, incluidos portaaviones con equipos listos para entrar en acción, que acompañaron a los invasores hasta nuestra isla. La derrota y la captura de casi la totalidad de los mercenarios en menos de 72 horas y la destrucción de sus aviones que operaban desde bases en Nicaragua y sus medios de transporte naval, constituyó una derrota humillante para el imperio y sus aliados latinoamericanos que subestimaron la capacidad de lucha del pueblo cubano.
La URSS frente a la interrupción del suministro de petróleo por parte de Estados Unidos, la ulterior suspensión total de la cuota histórica de azúcar en el mercado de ese país, y la prohibición del comercio creado a lo largo de más de cien años, respondió a cada una de esas medidas abasteciendo combustible, adquiriendo nuestra azúcar, comerciando con nuestro país y finalmente suministrando las armas que Cuba no podía adquirir en otros mercados.
La idea de una campaña sistemática de ataques piratas organizados por la CIA, los sabotajes y las acciones militares de bandas creadas y armadas por ellos, antes y después del ataque mercenario, que culminarían en una invasión militar de Estados Unidos en Cuba, dieron origen a los acontecimientos que pusieron al mundo al borde de una guerra nuclear total, de la que ninguna de sus partes y ni la propia humanidad habría podido sobrevivir.
Aquellos acontecimientos sin dudas costaron el cargo a Nikita Jruschov, que subestimó al adversario, desoyó criterios que les fueron informados y no consultó su decisión final con los que estábamos en la primera línea. Lo que pudo ser una importante victoria moral se convirtió así en un costoso revés político para la URSS. Durante muchos años las peores fechorías continuaron realizándose contra Cuba y no pocas, como su criminal bloqueo, se cometen todavía.
Jruschov tuvo gestos extraordinarios con nuestro país. En aquella ocasión critiqué sin vacilación el acuerdo inconsulto con Estados Unidos, pero sería ingrato e injusto dejar de reconocer su extraordinaria solidaridad en momentos difíciles y decisivos para nuestro pueblo en su histórica batalla por la independencia y la revolución frente al poderoso imperio de Estados Unidos. Comprendo que la situación era sumamente tensa y él no deseaba perder un minuto cuando tomó la decisión de retirar los proyectiles y los yankis se comprometieron, muy secretamente, a renunciar a la invasión.
A pesar de las décadas transcurridas que suman ya medio siglo, la fruta cubana no ha caído en manos yankis.
Las noticias que en la actualidad llegan de España, Francia, Iraq, Afganistán, Pakistán, Irán, Siria, Inglaterra, las Malvinas y otros numerosos puntos del planeta, son serias, y todas auguran un desastre político y económico por la insensatez de Estados Unidos y sus aliados.
Me limitaré a unos pocos temas. Debo señalar según cuentan todos, que la selección de un candidato republicano para aspirar a la presidencia de ese globalizado y abarcador imperio, es a su vez, -lo digo en serio- la mayor competencia de idioteces e ignorancia que se ha escuchado nunca. Como tengo cosas que hacer, no puedo dedicarle tiempo al asunto. De sobra sabía que sería así.
Ilustran más algunos despachos cablegráficos que deseo analizar, porque muestran el increíble cinismo que genera la decadencia de Occidente. Uno de ellos, con pasmosa tranquilidad, habla de un preso político cubano que, según se afirma, murió tras huelga de hambre que duró 50 días. Un periodista de Granma, Juventud Rebelde, noticiero radial, o cualquier otro órgano revolucionario, se puede equivocar en cualquier apreciación sobre cualquier tema, pero jamás fabrica una noticia o inventa una mentira.
En la nota de Granma se afirma que no hubo tal huelga de hambre; era un recluido por delito común, sancionado a 4 años por agresión que provocó lesiones en el rostro a su esposa; que la propia suegra solicitó la intervención de las autoridades; los familiares más allegados estuvieron al tanto de todos los procedimientos que se emplearon en su atención médica y estaban agradecidos por el esfuerzo de los especialistas médicos que lo atendieron. Fue asistido, afirma la nota, en el mejor hospital de la región oriental como se hace con todos los ciudadanos. Había muerto a causa de fallo multi-orgánico secundario asociado a un proceso respiratorio séptico severo.
El paciente había recibido todas las atenciones que se aplican en un país que posee uno de los mejores servicios médicos del mundo, los cuales se brindan gratuitamente, a pesar del bloqueo impuesto por el imperialismo a nuestra Patria. Es sencillamente un deber que se cumple en un país donde la Revolución tiene el orgullo de haber respetado siempre, durante más de 50 años, los principios que le dieron su invencible fuerza.
Más valdría realmente que el Gobierno español, dadas sus excelentes relaciones con Washington, viaje a Estados Unidos y se informe de lo que ocurre en las cárceles yankis, la conducta despiadada que aplica a los millones de presos, la política que se practica con la silla eléctrica y  los horrores que se cometen con los detenidos en las cárceles y los que protestan en las calles.
Ayer lunes 23 de enero, un duro editorial de Granma titulado “Las verdades de Cuba” en una página completa de ese órgano explicó detalladamente la insólita desvergüenza de la campaña mentirosa desatada contra nuestra Revolución por algunos gobiernos “tradicionalmente comprometidos con la subversión contra Cuba”.
Nuestro pueblo conoce bien las normas que han regido la conducta intachable de nuestra Revolución desde el primer combate y jamás mancillada a lo largo de más de medio siglo. Sabe también que no podrá ser jamás presionado ni chantajeado por los enemigos. Nuestras leyes y normas se cumplirán indefectiblemente.
Es bueno señalarlo con toda claridad y franqueza. El Gobierno español y la destartalada Unión Europea, sumida en una profunda crisis económica, deben saber a qué atenerse. Produce lástima leer en agencias de noticias las declaraciones de ambas cuando utilizan sus descaradas mentiras para atacar a Cuba. Ocúpense primero de salvar el euro si pueden, resuelvan el desempleo crónico que en número creciente padecen los jóvenes, y respondan a los indignados sobre los cuales la policía arremete y golpea constantemente.
No ignoramos que ahora en España gobiernan los admiradores de Franco, quien envió a miembros de la División Azul junto a las SS y las SA nazis para matar soviéticos. Casi 50 mil de ellos participaron en la cruenta agresión. En la operación más cruel y dolorosa de aquella guerra: el cerco de Leningrado, donde murieron un millón de ciudadanos rusos, la División Azul formó parte de las fuerzas que trataron de estrangular a la heroica ciudad. El pueblo ruso no perdonará nunca aquel horrendo crimen.
La derecha fascista de Aznar, Rajoy y otros servidores del imperio, debe conocer algo de las 16 mil bajas que tuvieron sus antecesores de la División Azul y las Cruces de Hierro con las que Hitler premió a los oficiales y soldados de esa división. Nada tiene de extraño lo que hace hoy la policía gestapo con los hombres y mujeres que demandan el derecho al trabajo y al pan en el país con más desempleo de Europa.
¿Por qué mienten tan descaradamente los medios de información masiva del imperio?
Los que manejan esos medios, se empeñan en engañar y embrutecer al mundo con sus groseras mentiras, pensando quizás que constituye el recurso principal para mantener el sistema global de dominación y saqueo impuesto, y de modo particular a las víctimas cercanas a la sede de la metrópolis, los casi seiscientos millones de latinoamericanos y caribeños que viven en este hemisferio.
La república hermana de Venezuela se ha convertido en el objetivo fundamental de esa política. La razón es obvia. Sin Venezuela, el imperio habría impuesto el Tratado de Libre Comercio a todos los pueblos del continente que lo habitan desde el Sur de Estados Unidos, donde se encuentran las mayores reservas de tierra, agua dulce y minerales del planeta, así como grandes recursos energéticos que, administrados con espíritu solidario hacia los demás pueblos del mundo, constituyen recursos que no pueden ni deben caer en manos de las transnacionales que le imponen un sistema suicida e infame.
Basta, por ejemplo, mirar el mapa para comprender el criminal despojo que significó para Argentina arrebatarle un pedazo de su territorio en el extremo sur del continente. Allí emplearon los británicos su decadente aparato militar para asesinar bisoños reclutas argentinos vestidos con ropas de verano cuando ya estaban en pleno invierno. Estados Unidos y su aliado Augusto Pinochet le dieron a Inglaterra un desvergonzado apoyo. Ahora, en víspera de las Olimpiadas de Londres, su Primer Ministro David Cameron también proclama, como ya lo hizo Margaret Thatcher, su derecho a usar los submarinos nucleares para matar argentinos. El gobierno de ese país desconoce que el mundo está cambiando, y el desprecio de nuestro hemisferio y de la mayoría de los pueblos hacia los opresores se incrementa cada día.
El caso de las Malvinas no es único. ¿Conoce acaso alguien cómo terminará el conflicto en Afganistán? Hace muy pocos días soldados norteamericanos ultrajaban los cadáveres de combatientes afganos, asesinados por los bombarderos sin pilotos de la OTAN.
Hace tres días una agencia europea publicó que “el presidente afgano Hamid Karzai, dio su aval a un negociado de paz con los talibanes, subrayando que esta cuestión debe ser resuelta por los ciudadanos de su país”, luego añadió: “…el proceso de paz y reconciliación pertenece a la nación afgana y ningún país u organización extranjera puede sacarles a los afganos este derecho.”
Por su parte, un despacho publicado por nuestra prensa comunicaba desde Paris que “Francia suspendió hoy todas sus operaciones de formación y ayuda al combate en Afganistán y amenazó con anticipar el retiro de sus tropas, luego de que un soldado afgano ultimara a cuatro militares franceses en el valle Taghab, de la provincia de Kapisa [...] Sarkozy dio instrucciones al Ministro de Defensa Gérard Longuet para trasladarse inmediatamente a Kabul, y avizoró la posibilidad de un retiro anticipado del contingente.”
Desaparecida la URSS y el Campo Socialista, el Gobierno de Estados Unidos concebía que Cuba no podía sostenerse. George W. Bush tenía ya preparado un gobierno contrarrevolucionario para presidir nuestro país. El mismo día que Bush inició su criminal guerra contra Iraq, solicité a las autoridades de nuestro país el cese de la tolerancia que se aplicaba a los cabecillas contrarrevolucionarios que en esos días demandaban histéricamente la invasión a Cuba. En realidad, su actitud constituía un acto de traición a la Patria.
Bush y sus estupideces imperaron durante 8 años y la Revolución Cubana ha perdurado ya más de medio siglo. La fruta madura no ha caído en el seno del imperio. Cuba no será una fuerza más con la que el imperio se extienda sobre los pueblos de América. La sangre de Martí no se habrá derramado en vano.
Mañana publicaré otra Reflexión que complementa esta.
Fidel Castro Ruz
Enero 24 de 2012
7 y 12 p.m.

jueves, 12 de enero de 2012

EL 13 SE PRESENTARA OBRA DE RAFEMOLE: LOS AÑOS HEROICOS DEL MAGISTERIO


Este viernes 13, será presentado el libro Los años heroicos del magisterio, que narra los inicios del SUTE y la lucha de los maestros piuranos durante el Gobierno Revolucionario de la Fuerza  Armada, por conseguir elevar su estándar de vida.
La obra, la número once del periodista Raúl Fernando Moscol León, cuenta con lujos de detalles todo lo acontecido en la década del setenta y al inicio hace un repaso de la evolución de la educación el Perú.
Los años heroicos del magisterio, libro de 250 páginas, lo presentarán los doctores Jorge Luis Arteaga Salazar, Julio Yovera Bayona, Carlos Rojas Lazarte y Robespierre Bayona Amaya. La ceremonia se cumplirá a las 7 y 30 de la noche en la Municipalidad de Piura.
Rafemole ha publicado, entre otras obras: La huelga de Nizama, Reportaje a Satanás, JEMU: hombre de dos siglos, Antes de partir, La historia jamás contada, Nacho Vive, etc. Tiene en preparación Los campeones bolivarianos del 61 y El mejor de los equipos.  

miércoles, 11 de enero de 2012

COLEGIO DE PERIODISTAS DE PIURA PRESENTARÁ NUEVO LIBRO DE RAFEMOLE

  
CONSEJO REGIONAL PIURA
  Fundado el 03 de agosto de 1982


1982 -30 AÑOS DEFENDIENDO LA LIBERTAD Y LA VERDAD- 2012

La 1era. Vicedecana del Consejo Regional de Piura del Colegio de Periodistas del Perú, tiene el agrado de invitar a usted a la presentación del libro LOS AÑOS HEROICOS DEL MAGISTERIO del periodista Raúl Fernando Moscol León -RAFEMOLE-, que se realizará el viernes 13 de enero, a las siete y treinta de la noche, en el Salón Almirante Miguel Grau de la Municipalidad de Piura.

La Lic. GLORIA FUENTES DE GASCO, 1era. Vicedecana del CRP, agradece su gentil asistencia.
Piura, enero 2012.

Precio venta día de presentación LOS AÑOS HEROICOS  DEL MAGISTERIO: 10 SOLES
Precio venta general LOS AÑOS HEROICOS DEL MAGISTERIO: 20 SOLES

HOY SERÁN SEPULTADOS LOS RESTOS DE MELEQUE SUAREZ Y SU HERMANO TEODORO


A las tres de la tarde de hoy serán sepultados los restos de los hermanos Suárez Paz: Manuel y Teodoro, que con un diferencia de veinte minutos murieron en el Hospital Jorge Reategui Delgado de Piura. El cementerio Metropolitano servirá de última morada al hermano mayor y a Meleque, destacado jugador de fútbol que brilló en canchas perunas, defendiendo los colores de Atlético Grau, equipo del que fue su eterno capitán.
Manuel "Meleque" Suárez que se apropió del apelativo del sexto de sus hermanos: Miguel Ángel, murió faltando 15 minutos para las cuatro de la madrugada en la sala  de emergencia del nosocomio de Buenos Aires, donde trabajó un buen tiempo. Su hermano Teodoro que estaba internado, expiró a las cuatro y cinco, sin saber que el campeón bolivariano de Barranquilla había partido minutos antes.
El crack del atlético Grau, que se inició jugando en  el Deportivo Municipal, un equipo de su barrio Buenos Aires, nació un 10 de febrero de hace 71 años. Le faltaba un mes para cumplir un año más de vida, mientras que Teodoro, que cumplía el 9 del mismo mes, contaba con 81 febreros.  Manuel deja esposa y tres hijos mayores de edad.
Meleque Suárez brilló en Atlético Grau, en la época que lo tenía a su cargo el gran mecenas del fútbol piurano Orlando Balarezo Calle. Jugo por la selección del Perú que conquistó el campeonato bolivariano de Barranquilla, luego que la selección de Piura obtuvo el título máximo del hexagonal que promovió la Federación Peruana de Fútbol.
En 1972, ganó la Copa Perú, torneo que permitió la vuelta del Atlético Grau al fútbol rentado. También, ese mismo trofeo, lo obtuvo jugando por los Diablos Rojos de Chiclin. Se retiró del fútbol en la década de 80 y de vez en cuando participaba en los encuentros de fulbito que organizaba los Masters del equipo albo.

EL MEJOR PRESIDENTE PARA ESTADOS UNIDOS

Fidel Castro Ruz
Enero 8 de 2012
6 y 18 p.m.
Una conocida agencia europea de noticias transmitió anteayer desde Sydney, Australia, que “un grupo de investigadores australianos de la Universidad de Nueva Gales del Sur anunció la creación de un cable eléctrico diez mil veces más delgado que un cabello, capaz de igual conducción eléctrica que un cable de cobre  tradicional.”
“…Bent Weber, jefe del proyecto realizado en la universidad australiana, en un trabajo publicado por la revista Science explicó que ‘poder efectuar conexiones de cables a esa escala microscópica será esencial para el desarrollo de los futuros circuitos electrónicos’”.
“El cable fue creado por físicos australianos y estadounidenses con cadenas de átomos de fósforo dentro de un cristal de silicio: el nanocable cuenta apenas con cuatro átomos de ancho por uno de alto.”
“El hallazgo es esencial en la carrera internacional para desarrollar la primera ‘computadora cuántica’, máquinas superveloces capaces de procesar enormes cantidades de datos en pocos segundos: una serie de cálculos que llevaría años, o incluso décadas, a las computadoras actuales.
“En un cable de cobre tradicional, la electricidad se genera cuando los electrones de cobre fluyen a lo largo del conductor: pero a medida que el cable o conductor se hace más pequeño, la resistencia al flujo eléctrico se hace mayor.
“Para superar este problema Weber y su equipo utilizaron microscopios especialmente diseñados con precisión atómica, que les permitieron colocar los átomos de fósforo en los cristales de silicio.
“Esto permitió que el nanocable actuara como el cobre, con los electrones fluyendo fácilmente y sin problemas de resistencia. ‘Estamos mostrando con esta técnica que es posible minimizar componentes hasta la escala de pocos átomos’, indicó Weber.”
“Si vamos a usar átomos como bits, necesitamos cables a la misma escala de los átomos” -observó la física Michelle Simmons, supervisora del trabajo.
Con estos indetenibles avances tecnológicos que debieran servir para el bienestar de la humanidad, recordaba lo que hace apenas cuatro días escribí sobre el calentamiento de la Tierra y la explotación acelerada del peligroso gas de esquisto, en un mundo que en doscientos años está consumiendo la energía fósil acumulada durante 4 000 millones de años.
Imaginé a Obama, buen articulador de palabras, para quien, en su búsqueda desesperada de la reelección, los sueños de Luther King distan a más años luz que la Tierra del planeta habitable más cercano.
Peor aún: cualquiera de los congresistas republicanos presidenciables, o un líder o lideresa del Tea Party carga más armas nucleares en sus espaldas que ideas de paz en su cabeza.
Imaginen los lectores por un minuto esa poderosa calculadora cuántica capaz de multiplicar por infinitas veces los datos que hoy recogen las modernas computadoras.
¿No es acaso obvio que lo peor de todo es la ausencia en la Casa Blanca de un robot capaz de gobernar Estados Unidos e impedir una guerra que ponga fin a la vida de nuestra especie?
Estoy seguro de que el 90 por ciento de los norteamericanos inscriptos, especialmente los hispanos, los negros, y el creciente número de la clase media, empobrecidos, votaría por el robot.

EL CHE EN SU "DIARIO DE UN COMBATIENTE"

Diario de un Combatiente, de Ernesto Che Guevara
Diario de un Combatiente, de Ernesto Che Guevara

Gracias a la cortesía de la editorial OceanSur, Cubadebate pone a disposición de sus lectores la Nota editorial del Centro de Estudios Che Guevara y el Prólogo de Armando Hart al libro  Diario de un combatiente, de Ernesto Che Guevara, difundido por las editoriales Ocean Sur y Ocean Press, en asociación con el Centro de Estudios Che Guevara.

Nota editorial

El proyecto editorial de la obra del Che ha sido uno de los aportes más importantes desarrollados por el Centro de Estudios Che Guevara en su objetivo esencial de investigar, estudiar y divulgar el legado teórico y práctico que dejara el Che a lo largo de su breve pero fructífera vida de revolucionario por vocación y elección propias.
El presente libro, inédito como totalidad hasta ahora, forma parte de una escritura emblemática de la obra del Che porque siempre, desde su primera juventud, tuvo necesidad de plasmar sus vivencias personales de forma directa e inmediata a través de diarios, algunos de los cuales reúnen memorias de viaje y otros, como el que se publica, vinculado a sus acciones revolucionarias y de alto valor histórico por reflejar, no solo el papel que individualmente desempeñara, sino además por la síntesis de pensamiento que entraña recoger momentos irrepetibles de la lucha armada en Cuba, desde la llegada del yate Granma a nuestras costas el 2 de diciembre de 1956 hasta el triunfo revolucionario el 1ro. de enero de 1959, con el respeto que a su juicio merece tenerlo en cuenta para la memoria histórica de nuestros pueblos.
El Diario de un combatiente, como así lo titulara el propio Che, acerca al lector a esas primeras vivencias que va adquiriendo de la realidad cubana, de su cultura, identidad y de su realidad política, que aun cuando pasen por una línea subjetiva y parcial en sus primeros momentos al no dominar en toda su magnitud esa realidad, la manera en que plasma los acontecimientos y el perfil de la gama de personajes que brotan de sus páginas, expresa con total exactitud el respeto y la entrega por el compromiso adquirido en aras de contribuir a la liberación del pueblo cubano.
En sus páginas se encuentra el estilo sintético, a veces irónico, sencillo pero a la vez preciso y por sobre todo el apego a la verdad histórica, más allá de que se pueda estar o no de acuerdo con algunas observaciones o afirmaciones, las que a su vez van cobrando un mayor relieve y hondura en la medida que él mismo conoce e indaga sobre nuestra realidad y entorno y su visión analítica se complejiza y se vuelve cada vez más comprometida con la causa que defiende. Incluso, en un texto tan personal e íntimo, no aflora, excepto en algunos detalles, su condición de extranjero, porque sus apreciaciones no están encaminadas a comparaciones de esa índole, lo que fuera reciprocado por los combatientes cubanos cuando en una ocasión se perdiera en el monte y al llegar al campamento sintiera desde su yo más profundo que: «La gente me recibió con un aplauso espontáneo [...]. El recibimiento de todos fue muy afectuoso».
Las breves anotaciones, como afirmara en algún momento, son notas muy escuetas para su uso personal al no tener tiempo en aquellos momentos de desarrollarlas, sin embargo a través de los detalles narrados sobre la vida en campaña, los combates o simples escaramuzas, así como la tragedia de la muerte ante compañeros caídos, se respira un aire de verdad histórica como instara, en el Prólogo que escribiera en Pasajes de la guerra revolucionaria, a todo el que se decidiera a escribir sobre sucesos en los que llegó a participar.
Las pequeñas libretas en que escribió el Diario… constituyeron la base nutricia para la redacción posterior de los mundialmente conocidosPasajes de la guerra revolucionaria, los que sin dudas constituyen un punto de inflexión en su estilo narrativo y de madurez intelectual y política. Aunque estas no fueran las razones por las que el Diario… no se hubiera editado con anterioridad, influyeron de una manera u otra, porque a ello se suman razones aún no esclarecidas sobre versiones que explican la falta de algunas libretas y el porqué en los archivos del Centro de Estudios Che Guevara no se cuenta con la totalidad de los cuadernillos. Esa ausencia marcó una decisión que se ha extendido a nuestros días, a pesar de que se han publicado fragmentariamente algunas partes del Diario… por otras instituciones.
Una vez más, en esta labor editorial desempeñada por el Centro, la agudeza de Fidel al publicar recientemente una parte de sus memorias de la guerra, responsabilizándose por una «historia rigurosa de los acontecimientos» en su condición de conductor y jefe, nos conminó a revalorizar la publicación del Diario…, aun cuando faltan, como se ha expuesto, algunas de sus partes.
Se sometió a una revisión exhaustiva y se utilizaron libros surgidos de investigaciones de época que registran nombres y lugares precisos, con el objetivo de rectificar errores o imprecisiones cometidas por el Che, sobre todo en los primeros tiempos, como consecuencia de su desconocimiento de la geografía de las zonas en que se desenvolvieron los acontecimientos que se narran, así como nombres de combatientes y fechas en los que también existen fallas.
A pesar de posibles errores que no se hayan detectado en esta primera edición y la ausencia de páginas importantes, lo que constituyen un reto para futuras investigaciones, se trataron de suplir a través de notas y documentos históricos como una guía instrumental y de motivación para todo el que, desde una visión contemporánea, desee acercarse al significado real de una gesta que comenzó el 5 de diciembre de 1956 con su «bautismo de fuego» al decir del Che en su relato «Alegría de Pío», y que se extiende a las prolegómenos del triunfo, cuando el 26 de mayo de 1958 en un parte de guerra sobre la situación militar en Las Mercedes, Fidel escribiera: «En el ideal de la Revolución siguen viviendo los que han caído y seguirían viviendo todos los que caigan».
Centro de Estudios Che Guevara
El Che en la Sierra Maestra
El Che en la Sierra Maestra

El Che: la Sierra y el LlanoPrólogo a Diario de un combatiente (Ocean Sur, 2011)
por Armando Hart Dávalos

Quienes lean las páginas de este libro, observarán que la heroicidad y la entrega a un propósito de redención universal del hombre van unidos en el Che a una excepcional capacidad intelectual, talento y gracia para describir en detalle lo que otros hombres suelen pasar por alto, dejar en el olvido o en un lugar recóndito de la memoria. Pero el Che, en su sinceridad sin límites, solo comparable a la generosidad y solidaridad infinitas que poseen los espíritus excepcionalmente dotados para asumir la verdad y la justicia de forma radical, dejaba por escrito todo, o casi todo lo que pasaba por su inteligencia cáustica y refinada.
Debemos agradecerle al argentino-cubano haber recreado su vida guerrillera de forma tal que, en el futuro del cual somos parte y en la posteridad más lejana de los que vivirán bien entrado el siglo XXI sea posible conocer y disfrutar de las peripecias ocurridas en las montañas de Oriente durante los años forjadores de la Cuba nueva que emergía de las entrañas de una vieja historia: la de las glorias bolivarianas y martianas.
Algunos han escrito sobre el Che interpretándolo parcialmente, y en muchos casos de forma caprichosa y ocultando o simplemente obviando los matices, ofreciéndonos así una imagen caricaturesca de un pasado al que solo es lícito recurrir con inteligencia y amor. Cuando no se tiene lo uno ni lo otro se escapa lo esencial y, por tanto, se pierden el privilegio y la dicha íntima de exaltar lo más noble y trascendente de esta historia.
Estuve en el centro de la trama de la Revolución que, desde su trinchera guerrillera, describe el Che en estas memorias. Asumí sus vínculos más íntimos, contradictorios y vitales, los hice parte medular de mi vida y los fundí en mi propio corazón. Quienes así vivimos, amando esta historia, tenemos una visión de ella que no se extravía en el laberinto de los hechos ni da cobija a las interpretaciones tendenciosas. Aspiramos a revelar lo esencial.
En este texto aparecen, desde la visión del Che de entonces, polémicas entre la Sierra y el Llano en las cuales tuve el honor de participar desde las trincheras clandestinas de nuestras ciudades. Esto nos obliga a abordar asuntos que hunden sus raíces en el proceso de gestación de la Revolución Cubana, de la que el Che fue uno de sus grandes forjadores. Está en su cúspide más alta junto a Fidel y Raúl.
Es para mí un honor y una dicha personal que el Centro de Estudios Che Guevara me haya pedido unas notas a propósito de estos textos, pues conocen bien mi relación con algunos de los hechos y apreciaciones que aquí brinda el comandante guerrillero. Es grande y complicado el esfuerzo intelectual que me lleva a exponer de manera adecuada y útil lo que tengo bien articulado en mi corazón. Pero no puedo ni debo rehuir el compromiso, ya que me siento depositario de verdades que resulta necesario revelar para comprender mejor la grandeza del Che, la originalidad de Fidel y algunas de las esencias de la Revolución Cubana.
En mi libro Aldabonazo menciono un incidente que resulta clave para entender lo que estoy diciendo. Expreso allí:
[...] Aunque un principio de seguridad aconsejaba que cualquier documento comprometedor fuera por distinta vía a la de los combatientes, nosotros llevábamos una valiosísima carga de papeles y fotos, que fueron ocupados por los guardias de la tiranía y de los cuales el régimen sacó provecho.
Entre estos se encontraba el borrador manuscrito de una carta que preparaba para el Che. Se la había leído a Fidel, quien me había orientado no enviarla, pero de todas formas cometí la imprudencia de guardarla entre aquellos papeles. Siempre me he recriminado haberla llevado encima y que todo esto les causara molestias a Fidel y a Raúl.
Abordaba en esas cuartillas mi punto de vista sobre los criterios del Che respecto a algunos dirigentes del Llano. El debate se relacionaba con las ideas socialistas que en él ya habían cristalizado y que en muchos de nosotros, los del Llano, estaban en proceso de formación, no exentas de contradicciones y dudas.
A la vez, no podía dejar de influir el hecho de que para evaluar una revolución nacional liberadora, la procedencia y posiciones de sus cuadros, pesaban en el pensamiento socialista, a escala internacional, concepciones que no se ajustaban a la realidad de nuestros países e historia.
Lo trascendente del asunto se halla en que gracias al genio de Fidel, la Revolución Cubana, de la cual el Che fue uno de sus grandes artífices, estaba ya en la práctica muy por encima de aquellas discusiones. Mientras debatíamos el proceso revolucionario que juntos promovíamos, iba dejando atrás las raíces de estos diferendos.
A pocos meses del triunfo de enero, el Che, con su talento excepcional, entendió con mayor rigor que cualquiera de nosotros, los fundamentos de los problemas por los que atravesaba el movimiento comunista internacional, las maneras de enfrentarlo y enriquecerlo teóricamente con la experiencia tercermundista y latinoamericana.
A partir de 1959, entre los más importantes colaboradores del Che estuvieron compañeros de gran responsabilidad en el Llano.
Nunca estos matices afectaron el respeto que cada uno de nosotros sentía por el Che; por el contrario, su prestigio fue creciendo con los años, hasta que se convirtió en uno de los símbolos más altos de la lucha revolucionaria en el mundo.
Recuerdo que cuando un funcionario del consulado norteamericano en Santiago de Cuba, con quien el Movimiento 26 de Julio tenía alguna relación, leyó los párrafos de la carta a la que me referí anteriormente, y que fue publicada por el Ejército, se dirigió a Haydee y le dijo: «¿María, cómo Jacinto ha escrito esto?». Para aplacarlo, ella le respondió: «Pero si ataca a Stalin…». Entonces, el norteamericano le señaló: «Eso no es el fondo de lo que se dice, fíjate bien…» [...].1
Ahora reproduzco párrafos de la carta que publicó entonces el Ejército de Batista:
S. Maestra 25-dic 57
Mi admirado Che:
Te hago esta segunda nota luego de recibida copia de la que dirigiste a Daniel y su respuesta. He lamentado más que nunca no haber salido a verte hace días pero, créemelo, hemos tenido aquí que tratar mil asuntos y mi presencia fuera se hace imprescindible.
Estoy seguro que una conversación nuestra resolvería mil problemas y hasta tus propias y legítimas preocupaciones doctrinales con respecto a nosotros.
Sí debo decirte que además de grosero has sido injusto. Que tú creas que nosotros somos derechistas o salgamos de la pequeña burguesía criolla o más propiamente la representemos, es cosa lógica que no me extraña en lo más mínimo, ni mucho menos puede dolerme pues está a tono con tu interpretación del proceso histórico de la Revolución Rusa. Y a fin de cuentas a nosotros no nos ha quedado más remedio que hacer esta pequeña revolución nacional, porque los guías del proletariado mundial convirtieron el formidable estallido de 1917 en una Revolución Nacionalista que se planteó antes que otra cosa -en algo muy legítimo para los rusos- en un movimiento de liberación contra el feudalismo zarista, pero nos dejaron a los pueblos situados fuera de ese país sin la oportunidad de desencadenar una revolución universal que acaso hoy venga por caminos insospechados…
La fatalidad de todo esto es que Stalin no era francés, o inglés o alemán y por tanto no rebasó los límites de un gobernante ruso. Si hubiera nacido en París acaso hubiera visto el mundo por un prisma más amplio.
Te repito, nada de esto es culpa nuestra sino de la incapacidad política para juzgarlo que tuvieron los verdaderos genios de la Revolución de Octubre.
Lo que sí me pone un poco bravo es tu incomprensión para nuestra actitud frente a un pacto que siempre hubimos de rechazar. Tan pronto llegue a Santiago te enviaré todos los documentos sobre el particular. Quiero decirte, querido Che, que si pueden existir discrepancias en el aspecto internacional de la política revolucionaria, yo me cuento entre los más radicales en cuanto al pensamiento político de nuestra Revolución.
Rechazamos el pacto y exigimos que se cumplieran nuestras bases, no lo hicimos público porque en aquel momento hubiera creado confusión en el Pueblo, sino que esperamos que se agotara la posibilidad de que se aceptaran nuestras bases para discutir con Fidel la necesidad del rechazo público. Y cuánta satisfacción sentimos cuando vimos que Fidel planteaba públicamente idénticas proposiciones a las nuestras. Cuánta satisfacción sentimos cuando en Miami uno de los firmantes de la carta de la Sierra, Raúl Chibás, dijo que nuestros planteamientos recogían sus planteamientos, cuánta satisfacción al ver que había una completa identificación entre el «líder izquierdista de la pequeña burguesía» y la propia pequeña burguesía que tú dices nosotros encarnamos.
Sí quiero decirte que me siento muy contento con ser considerado pequeño burgués, porque tengo la conciencia muy tranquila y sé que esos clichés no me afectan. [...] que me he empeñado en organizar a los obreros, y que ellos sean fuerza determinante en nuestra Revolución. Si hemos seguido mal el camino te ruego me indiques el más correcto [...].
Te respeto
Jacinto
Como digo en el mencionado texto, muchos de nosotros estábamos en proceso de formación y no exentos de «prejuicios» sobre el socialismo. Lo trágico está en que los mismos venían confirmados por hechos oficialmente denunciados en esa época por las informaciones críticas formuladas por el Partido Comunista de la URSS en su 20mo. Congreso (1956). Sin embargo, aquellas críticas no fueron al fondo del problema y tuvieron lugar, en esos años, los acontecimientos bien conocidos de los tanques en Hungría.
Nunca olvidaré que Fidel me orientó en la Sierra que no enviase la carta al comandante Guevara. Entonces era lo más unitario. Pero como el Ejército la publicó y el Che hace referencia en su Diario a problemas de este carácter, he recurrido al texto para mostrar que, no obstante estas dificultades, jamás se quebró nuestra admiración por el argentino que se unió a Fidel en México, desembarcó en el Granmay se convirtió en uno de los héroes más entrañables de la historia de Cuba.
Hoy puedo asegurar a los que lean este Diario que los compañeros que el Che menciona o pensaba que no éramos comunistas en aquel tiempo, y en parte tenía alguna razón para ello, hemos estado junto a la revolución socialista y a Fidel. Algunos de ellos murieron en combate y hubieran compartido estas líneas conmigo.2
Entre ellos está René Ramos Latour (Daniel), uno de los más consecuentes y leales dirigentes del Llano. Por esto emociona la descripción que hace el Che en estas memorias, a propósito de su caída en combate el 30 de julio de 1958, cuando afirma:
[...] Profundas divergencias ideológicas me separaban de René Ramos y éramos enemigos políticos, pero supo morir cumpliendo con su deber, en la primera línea y quien muere así es porque siente un impulso interior que yo le negara y que en esta hora rectifico [...].3
Ese impulso interior fue lo que hizo grandes al Che y a Daniel. Hombres así están unidos por la historia más allá de las diferencias coyunturales de la política.
En Cuba, entre los que nos movíamos en el centro de tales discusiones, abrazamos las ideas socialistas y queremos al Che como una de las más grandes glorias de la humanidad en el siglo XX. Estos análisis son necesarios para situar en su verdadera dimensión la originalidad de la obra de Fidel y el hecho de que las diferencias de opiniones entre revolucionarios consecuentes, los de la Sierra y el Llano, no afectaron la unidad indestructible de la primera revolución socialista de América. Es un ejemplo que esperamos sirva de enseñanza.
Hay algo más de suma importancia que aceleró el proceso de radicalización de la generación del centenario: el imperialismo. Desde 1931 a diciembre de 1958, tuvo siempre a Batista como su hombre fuerte en Cuba, lo protegió en medio de los grandes crímenes que contemplábamos en las calles, en las cárceles y en los campos de Cuba en la década de 1950. Era su garantía para defender los intereses norteamericanos. Apoyaba con todas sus fuerzas al tirano del 10 de marzo, quien actuaba criminal e ilegalmente contra nuestro pueblo.
El Che no conocía entonces directamente a nuestro país, ni era lógico que poseyera una visión inmediata de su historia como la que tuvo pocos meses después. Él estaba empezando a conocer a Cuba y nosotros iniciando nuestro conocimiento del socialismo, al cual llegamos por la vía de la cultura, por el sentido de la justicia heredado de nuestros padres y abuelos.
Al publicarse el Diario del Che, en el cual aparecen estas referencias, me siento en el deber, con la serenidad que dan los años y en homenaje a los guerrilleros cubanos, de señalar que no fueron estas las únicas discrepancias que existían entre los combatientes de la Sierra y el Llano.
Tales diferencias hay que analizarlas en el contexto de un movimiento de cambios y ajustes prácticos, que se van reflejando en la visión de los revolucionarios que buscan un camino certero en la lucha contra el enemigo. En la Sierra, la visión de los guerrilleros fue desarrollándose de una forma que condujo a la victoria. En las ciudades, los cuadros y los combatientes fuimos generando una concepción que nos llevó al desenlace de la huelga del 9 de abril.
Con independencia del énfasis que cada uno de los escenarios señalados le daba a la acción, mediante la cual se produciría la victoria, para todos estaba claro que eran la insurrección armada de las masas, la huelga general revolucionaria, el programa del Movimiento 26 de Julio y el liderazgo indiscutible de Fidel los que servían de fundamento a la Revolución.
Nuestros pueblos de América, ante la imposibilidad política de alcanzar un objetivo inmediato, han desarrollado la conciencia histórica acerca de la importancia ejemplarizante de pelear y morir si fuera necesario en defensa de ese ideal. Nosotros -y se muestra de manera sublime en el Che-, sabemos el valor histórico que tiene el ejemplo de sacrificio en la lucha por una aspiración política y social más alta.
Ernesto Che Guevara recibió y enriqueció esa herencia espiritual, y decidió forjar su carácter para asumir, con los hechos y con la consagración de su vida, el compromiso que estimó irrenunciable de defender con su enorme talento, valor y virtudes el derecho de los pobres de América y la aspiración bolivariana y martiana de integración moral de las patrias latinoamericanas.
En el trasfondo espiritual de la sicología del patriota argentino-cubano y latinoamericano andaban, de una forma u otra, en un grado u otro, las mismas raíces éticas y culturales del pensamiento de Martí. Y esas raíces -que el Che de niño y adolescente no pudo conocer en su expresión martiana-, lo empujaban hacia el humanismo de los pobres. Trabajó como médico en leprosorios tristes de nuestra América y entró en contacto con los que viven en la miseria en diversos rincones de nuestro continente.
Estos sentimientos latinoamericanos y universales, expresados en la cultura que servía a los intereses de los pobres, unieron a Fidel y al Che. Si hubiera sido simplemente rebeldía podría haber sido transitoria esta alianza. Fue en la rebeldía culta donde se hizo sólida la unión. Los nexos entre el Che y la patria de Martí se forjaron indisolubles por la riqueza espiritual y moral, hija de nuestra América, que estaba presente en los sentimientos de Guevara. Fidel y el Che están unidos por una misma cultura, y esa raíz enlaza la pasión por la justicia y la libertad humanas a un saber profundo que encierra todo noble espíritu cultivado.
Desde aquellos tiempos lejanos, en que Antonio Ñico López (1955) me habló de un médico argentino que conoció en Guatemala y quería presentárselo a Fidel, vengo queriendo y admirando al Che, y ni un segundo, en medio de aquellas discusiones, dejé de sentir esta devoción por él. Diferente es la historia de otras revoluciones que, ante problemas que guardan paralelo con estos debates, originaron disensiones de fatales consecuencias. Es que los cubanos contamos con la gloria de tener una revolución dirigida por Fidel que había asumido la tradición democrática al modo martiano, profundo, radical y de valor universal.
Dr. Armando Hart Dávalos
Notas:
1. Armando Hart Dávalos: Aldabonazo, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1997, pp. 151-153.
2. Con excepción de Carlos Franqui, quien en esa época se presentaba como marxista.
3. Ernesto Che Guevara: Diario de un combatiente, p. 196.
Más información sobre este libro en http://www.oceansur.com/catalogo/titulos/diario-de-un-combatiente/